Introducción
Orlando Parra Gómez (Orlando Parra G) expresa que este libro es una deuda personal y comunitaria, donde busca compartir sus reflexiones sobre la paz y la guerra en Colombia. Presenta los siete capítulos del libro, que abordan temas como la desmovilización de guerrillas, la violencia urbana y la educación. Parra destaca la importancia de no reservarse el conocimiento y propone un análisis crítico de los desafíos que enfrenta el país, invitando a los lectores a participar en la búsqueda de soluciones para construir un futuro en paz.
Presentación (Video)
Este texto es una deuda; una deuda
que tenía conmigo mismo y con la comunidad; con ustedes que están leyendo. En
parte o en todo, este libro, esa deuda, consiste en que nadie se debe reservar
lo que cree entender desde lo académico o desde ese tan poco extendido “sentido
común”.
El prólogo lo escribe una de mis grandes amigas (los conocidos son muchos, los amigos son pocos): Sonia Díaz Mantilla. Periodista formada en la casa de Vanguardia Liberal y directora de La Tarde por varios años, hoy radicada en Lima – Perú.
Aquí ustedes se encontrarán con siete capítulos o secciones. El primero, “La paz y la guerra, y la violencia luego de la paz”, tiene tres textos: 1. una experiencia, que en la actualidad es una esperanza: la experiencia del porqué, del qué llevó –desde mi punto de vista– a que se desmovilizaran las guerrillas en los años noventa; 2. una explicación de por qué siguió la guerra después de esas desmovilizaciones, tomando como referencia un hermoso y sufrido municipio colombiano; y 3. para cerrar, el mayor reto: saber que así desmovilicemos a todas las guerrillas (y paramilitares, etc.), sabemos que la experiencia internacional nos ha enseñado que después se viene el reto de las violencias urbanas. ¿Y el de enfrentar, por fin, la corrupción?
En el segundo capítulo, “Educación – pedagogía”, está mi “Renuncia a Atolondrar”, unas duras reflexiones sobre la educación media y universitaria.
Luego, viene el tercero, “Historia”, con tres documentos producidos durante mi camino hacia la maestría. El primero es el texto más académico que podrán encontrar en todo el libro, y es sobre la subjetividad y la objetividad en la historia; el segundo es la reseña del libro Los siete mitos de la Conquista española (Restall); y el tercero si bien parece –y lo es– un ejercicio lúdico y muy personal, es parte de un ejercicio histórico: “Conociendo el lavamanos”.
El cuarto lo denominé “Ciencias sociales” y es sobre el valioso y polémico libro Cómo compiten los países.
El quinto capítulo es un homenaje a uno de mis blogs más queridos: “Emoción y espíritu”. Aquí quise reproducir dos de sus entradas más leídas: “El universo te dará lo que pides, pero bajo sus reglas” y “Dios mío, gracias por lo que me das y por lo que me quitas”.
El sexto, “Doxa // opinión” también va en esa dirección y reseña dos de las entradas más consultada en otros de mis web-blogs: una titulada María del Rosario Cubides, entrada que además muestra ese “Espacio permanente” “¡Por el acuerdo humanitario!” que tuvieron mis columnas a mediados de la década anterior; y luego va “El camino al cielo está lleno de espinas”, que trata sobre la búsqueda del cese al conflicto armado interno en épocas de una polémica administración presidencial.
El libro cierra con un tema qué en 2004-2005 irrumpió en mi vida y que me ha permitido que la fundamentación de las ciencias sociales, la educación, la historia, etc. pase, como su título lo dice, a la praxis, por ello el capítulo 7 se llama “Praxis // Teoría + práctica // Práctica + teoría”. Este tema es relativamente novedoso y, por ende, polémico en el Tercer Mundo: en esta sección digo que sí se pueden tener centros de ciudades ordenados.
El epílogo lo escribe mi amigo, otrora editor de EL TIEMPO Café, hoy de LA PATRIA, Francisco Arias.
La corrección gramatical y de estilo de los textos lo hizo mi colega bloguera de la revista virtual Kien&Ke María Clara Navia Saavedra, Jefe de cierre del semanario EL PUEBLO –Cali, Colombia-
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